LA COEXISTENCIA DE ROLES: EL ÁRBITRO COMO ABOGADO LITIGANTE
Puede ocurrir que, paralelamente al arbitraje, el árbitro actúe como abogado litigante en otro proceso frente uno de los letrados que comparece ante él.
No es un conflicto de interés tradicional, pues el Código Orgánico de Tribunales exige, para configurar la causal de recusación, un pleito entre el juez y alguna de las partes (art. 196 N° 8), pero no prevé la hipótesis de que abogado y árbitro sean contrapartes, como litigantes, en un proceso distinto. Las Directrices de la International Bar Association sobre Conflictos de Intereses, por su parte, sitúan hipótesis más afines en el terreno de la revelación (Norma General N° 3) que en el de la inhabilidad automática, reservando esta última solo para los supuestos de los Listados Rojos. Con todo, lo cierto es que las causales de inhabilidad para jueces ordinarios suelen ser insuficientes para árbitros, desde que estos no tienen prohibición de ejercer la abogacía. Por lo mismo, todo parece apuntar que, en el caso de árbitros, las causales de inhabilidad deben ser interpretadas con mayor laxitud y flexibilidad.
Y es que resulta difícil negar que la coexistencia de ambos roles puede incidir en el ímpetu con que cada uno ejerza su función. La inquietud es doble. Por un lado, que la aspereza con que el árbitro litigue ante quien es también abogado de parte en el arbitraje (la firmeza de sus objeciones, la dureza de sus alegaciones, o el trato que despliegue en audiencia), pueda ser deliberadamente moderada para no proyectar la apariencia de un sesgo negativo. Por otro, en sentido inverso, que el abogado que litiga contra el árbitro esté tentado a “suavizar” su performance en el juicio paralelo, sea para obtener su beneplácito o por temor a represalias; o, por el contrario, a intensificarla intencionadamente, para forzar un desencuentro que ponga en tela de juicio la imparcialidad de su contraparte como árbitro.
Se trata de interrogantes que no requieren atribuir mala fe para ser pertinentes y que, considerando el tamaño del mercado legal chileno, pueden presentarse con relativa frecuencia. Nicolás Durán - Asociado en Fleischmann & Román Abogados




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